¿Qué debes saber sobre la enseñanza de valores a tus hijos?

Los niños aprenden los valores, que les facilitarán el establecimiento de relaciones con el mundo externo, en el seno de la familia, pues es aquí donde se inician sus primeras relaciones con padres y hermanos.

Durante la niñez y la adolescencia se desarrollan estos valores en el entorno familiar, pues aquí aprenden a convivir, a ayudar y a compartir, a partir de las actividades diarias y de las relaciones que se establecen con los familiares más cercanos: padres, abuelos y hermanos.

Es misión de los padres transmitir esos valores a sus hijos y para conseguir este objetivo deben:

  • Disfrutar de la paternidad con ilusión para que el niño se sienta querido y se desarrolle a gusto en el ambiente familiar.
  • Aceptar a tus hijos, tal y como son, con sus peculiaridades, virtudes y defectos, haciendo que se sienta a gusto consigo mismos y tengan expectativas vitales razonables y positivas.
  • Buscar momentos en los que todos los miembros de la familia se puedan reunir, en un ambiente distendido que favorezca la comunicación y el diálogo.
  • Ser un ejemplo a seguir por vuestro hijo. No debéis olvidar que el niño aprende lo que oye pero sobre todo lo que ve. No bastan buenas palabras y consejos, sino que hay que tener una conducta que sea el reflejo de lo que decimos.
Transmitir valores a los hijos

¿Cómo favorecer el desarrollo personal de tus hijos?

Es importante que los padres tengan muy claro que deben inculcar a sus hijos tres valores fundamentales:

  • La autonomía.
  • La independencia.
  • La responsabilidad.

Es misión de los padres ejercer la autoridad con los hijos, no para demostrarse a ellos mismos que son padres y son los que mandan, sino para que el niño aprenda unas normas claras de convivencia familiar, las acepte e interiorice como suyas y sean la base de su comportamiento.

Si vuestro hijo es pequeño no debéis abrumarle con un aluvión de normas, al contrario debéis darle instrucciones claras y concisas, que pueda entender a la perfección. Vuestro hijo debe saber en todo momento lo que como padres esperáis de él. Conforme el niño se va haciendo mayor podéis ir ampliando las normas de comportamiento, pero siempre en la medida en que él pueda entender los motivos y pueda opinar sobre el tema. Es bueno llegar a acuerdos con los hijos sobre las normas que se implantan en la convivencia familiar.

El niño debe sentirse apoyado y animado para realizar nuevas iniciativas y actividades, pero es tarea de los padres supervisar que sean adecuadas a su edad, y ayudarle para llevarlas a cabo con éxito.

Es importante que enseñéis a vuestro hijo a elegir y decidir por sí mismo. Es bueno y deseable que el pequeño se enfrente a situaciones que le obligarán a tomar una decisión y elegir entre varias opciones posibles. Si el niño es aún pequeño esto hará que se sienta orgulloso al ver como su opinión es tenida en cuenta en las actividades diarias: hacer compras, planificar el fin de semana, ayudar en casa. Conforme el niño va creciendo debe aprender a manejar su dinero, realizar las tareas de la casa que se le han encomendado, decidir su atuendo y vestimenta, su aspecto y su corte de pelo. Si es preciso se le puede ayudar cuando sea estrictamente necesario.

Es importante que razonéis con él las consecuencias de su decisión, pero si no son peligrosas, la mejor manera de que aprenda es dejándole equivocarse.

Cuando el niño se equivoque debéis evitar comentarios tales como “Ya te lo advertimos” o “Nunca nos haces caso” porque podéis provocar que la próxima vez se niegue a tomar decisiones o lo haga sin pensar, simplemente con el propósito de oponerse a vosotros.

Cuando tenga un problema, será necesario que le impliquéis en la búsqueda de alternativas para solucionarlo, dándole ánimo para que consiga una solución razonada y madura.

Es bueno, que le dejéis tiempo para solucionar por sí mismo los problemas que se le plantean. Si creéis que debéis intervenir, es aconsejable preguntarle antes como le gustaría que le ayudarais.

Es importante que le expliquéis, mediante ejemplos o anécdotas, que todos los actos tienen consecuencias, y que en ocasiones esas consecuencias pueden ser negativas para él o para las personar que le rodean. De esta forma aprenderá a valorar los resultados de su comportamiento antes de actuar.

Valores para favorecer el desarrollo personal de los hijos

¿Cómo enseñar a vuestros hijos a relacionarse con los demás?

Un aspecto importante es enseñar a los hijos a relacionarse adecuadamente con su entorno social y las personas que les rodean. En este aspecto debemos señalar la importancia de estos valores:

  • Respeto.
  • Convivencia.
  • Solidaridad.
  • Tolerancia.
  • Justicia.

Es de suma importancia enseñar a vuestros hijos una forma de vida sencilla, donde el niño vea que es más importante “lo que uno es” que “lo que uno tiene”. De esta forma estaréis sentando las bases para evitar que el día de mañana caiga en manos del consumismo, tan de moda en nuestra sociedad.

Es una misión inexcusable de los padres enseñar a sus hijos a evitar los prejuicios e inculcar que los derechos de las personas deben ser iguales para todos, independientemente de sus características.

Es bueno enseñar a los hijos a conocer y a valorar las diferencias de los demás y a respetar las diversas culturas que existen dentro de nuestro país.

El respeto por los demás es una norma que se debe inculcar en los hijos desde pequeños y que ningún padre puede obviar. Hay que enseñarles a no realizar actividades como hacer ruidos cuando alguien descansa o estudia, interrumpir las conversaciones de los demás, etc.

El respeto por el entorno social y el medio ambiente es otra enseñanza importante que debéis dar a vuestros hijos: No tirar papeles o basura al suelo, no pisar el césped o los jardines, no pintar o rayar puertas o  paredes, respetar los turnos establecidos…

Enseñar a los hijos a que hagan cosas por los demás es otra obligación de los padres. Hay que animarles cuando son pequeños a ayudar en las tareas domésticas y poco a poco implicarles en tareas sociales más amplias. No es mala idea enseñarle a compartir los juguetes que ya no usa con los niños más necesitados, o hacer alguna pequeña donación con sus ahorros en causas sociales importantes.

Conforme el niño crece, es necesario que le ayudéis a conocer la realidad social de su entorno, para que pueda desarrollar una actitud crítica. En este sentido la lectura de libros, los comentarios de programas de televisión o la lectura de prensa pueden ser de gran interés.

El contacto y convivencia con los abuelos es una actividad que deberían fomentar todos los padres, por ser sumamente enriquecedora, en la medida en que les transmiten todas sus experiencias vitales.

Incentivad la práctica del deporte y la participación en asociaciones infantiles, para promover la integración en grupos organizados. Todo ello le ayudará a convivir y aceptar a otros niños.

Es una excelente idea enseñar al niño a ponerse en el lugar del otro y entender las opiniones y respetar los sentimientos de sus compañeros.

Hay que enseñar a los niños que las opiniones de los demás y las ideas de  otras personas, aunque sean diferentes de las suyas, deben ser escuchadas y respetadas.

Vuestros hijos deben aprender que hay que ser tolerantes con los errores de los demás y con los suyos, que nadie es perfecto y que todo el mundo, empezando por los padres, puede equivocarse. Deben aprender a pedir ayuda cuando la necesiten y a ofrecer ayuda a los demás cuando la demanden.

Valores para aprender a relacionarse

¿Cómo educar a los hijos para favorecer el aprendizaje escolar?

La escuela, el colegio y los estudios serán actividades a las que vuestros hijos dedicarán gran parte de su tiempo. Por ello los padres deberán inculcar y fomentar estos valores:

  • Estudio
  • Voluntad
  • Metas y objetivos.
  • Perseverancia para conseguirlos

Los padres deben ayudar a sus hijos a establecer unos objetivos y animarles a perseverar y esforzarse hasta que los consigan.

Debéis manifestar vuestra alegría en la medida en que vuestros hijos consiguen sus objetivos y debéis ir aumentando poco a poco las exigencias para que esos primeros éxitos se conviertan en buenos hábitos.

Es bueno que valoréis el esfuerzo de vuestros hijos cuando consiguen  algo por sí mismos, pero también es importante hacedles comprender que a veces no se consiguen los resultados esperados y que esto es normal y no debe hacerles caer en el desánimo. Enseñadles a aprender de sus errores, pues si descubren los fallos que hayan podido cometer, al final tendrán éxito. 

Es importante enseñar a los niños a organizarse, a planificar sus tareas y deberes, a respetar los horarios y a establecer prioridades en sus obligaciones.

Dedicad una parte de vuestro tiempo para preguntar por sus actividades, para saber cómo le ha ido el día, qué cosas ha hecho en el colegio y que vuestros hijos puedan percibir que os interesa lo que les ocurre en el día a día.

Procurad inculcar en vuestros hijos el gusto por saber, el deseo de conocer nuevas cosas, despertad su curiosidad ya sea respondiendo a sus cuestiones o proponiendo temas que le inciten a pensar.

Planificad actividades culturales como asistencia a conciertos y exposiciones, viajando a lugares y ciudades de interés histórico, visitando museos y actos recreativos.

El hábito por la lectura, en esta época donde predominan los contenidos audiovisuales, es algo que no podéis dejar de lado. Buscad algún momento del día para leer todos juntos. Animadle a leer y coleccionar publicaciones adecuadas para su edad.

La participación de los padres en los juegos de los hijos será siempre un tiempo excelentemente invertido, que se traducirá en el establecimiento de sólidos lazos afectivos. Compartid sus aficiones y animadle a plantearse metas que aunque no requieran un gran sacrificio, supongan un reto para él.

Valores para favorecer el aprendizaje escolar

Conclusión

Es importante educar a nuestros hijos y tratar de transmitirles una serie de valores, que les serán de gran utilidad a lo largo de sus vidas. Para conseguirlo es necesario que estéis a su lado y que el niño crezca en un ambiente familiar que favorezca el diálogo y la comunicación entre todos los miembros y donde se sienta querido y respetado. Debéis aprender a escuchar las demandas de vuestros hijos y mostrar un vivo interés por las actividades que desarrollan.

Información sobre Gerardo Castaño Recuero

Gerardo Castaño Recuero trabaja como psicólogo y psicoterapeuta en "Nuestro Psicólogo en Madrid". Ha estudiado Psicología en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y también ha cursado dos Máster, uno sobre Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica y otro sobre TFE: Terapia Focalizada en las Emociones.