Los padres ante el consumo de drogas de sus hijos.-

¿Qué son la drogas? Hoy en día, cuando hablamos de drogas, estamos haciendo una perversión con el lenguaje, porque en la mayoría de los casos, nuestra intención es hablar de productos nocivos, tóxicos o adictivos, y utilizamos el nombre genérico de drogas, para referirnos a ellos. Sin embargo la palabra droga según Wikipedia es un “término de uso variado que en medicina se refiere a toda sustancia con potencial para prevenir o curar una enfermedad”. Según esta definición drogas son los antibióticos que nos ayudan a erradicar una infección, los fármacos mediante los que conseguimos disminuir la presión arterial en enfermos hipertensos, los analgésicos y antiinflamatorios que usamos en las enfermedades reumáticas y tantos y tantos otros. Pero al lado de estas “drogas buenas” están los fármacos que coloquialmente conocemos como drogas y que suelen ser sustancias pisoactivas, con alto poder adictivo y en muchos casos ilegales. Estas drogas nocivas se consumen porque el individuo cree que le ayudarán a encontrarse mejor o disfrutar de una experiencia satisfactoria. A partir de este punto y para no confundir al lector cada vez que hagamos mención de la palabra “droga” nos estaremos refiriendo a la acepción coloquial, de uso cotidiano en la calle, con la que denominamos a una larga serie sustancias, generalmente adictivas y ampliamente difundidas por todo el mundo.

El hecho cierto, es que las tres drogas que más se consumen en el mundo son el alcohol, la nicotina y la cafeína, legales en casi todos los paises. A bastante distancia, le siguen otras sustancias ilegales como los derivados del opio y las anfetaminas. El uso tan extendido de las drogas se explica en gran parte por su mecanismo de acción: son productos químicos que alteran el funcionamiento de nuestro cuerpo. Tras ser administradas por distintas vías (oral, parenteral o inhalación) llegan por la sangre hasta el cerebro donde pueden incrementar o disminuir los sentidos, alterar el estado de alerta y, en casos concretos, disminuir el dolor físico. Todas las drogas producen un grado variable de adicción en el que las consume.

Podemos hacernos una idea bastante aproximada sobre la gravedad del consumo de drogas en el mundo en general y en los jóvenes en particular si repasamos la cifras proporcionadas en el Informe Mundial sobre las Drogas de 2016: Una de cada veinte personas adultas, es decir, alrededor de doscientos cienta millones de personas de entre 15 y 64 años, consumieron alguna droga en el último año. De estos consumidores más de veintinueve millones de personas presentan trastornos por consumo de drogas. Sólo una de cada seis personas con trastornos por consumo de drogas recibe tratamiento médico. Al menos doce millones de personas consumen drogas por vía parenteral (se inyectan la droga) y de ellos más un millón y medio son positivos para el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y seis millones portan el virus de la hepatitis C. El número de muertes relacionadas con las drogas ha sido en el último año de más de dos cientas mil personas, casi la mitad de ellas por sobredosis.

Consumo de drogas variadas

Las drogas en España.-

Veamos cifras referidas a España: Un diez por ciento de los españoles consume alcohol a diario. Entre los hombres este porcentaje es del quince por ciento. Los adolescentes españoles empiezan a beber alcohol a los trece años de edad de promedio. El consumo de alcohol es la segunda droga más consumida, tras el tabaco (un 30% de españoles fuma a diario). Despues del alcohol van los hipnóticos consumidos por un siete por ciento de españoles y los tranquilizantes por un seis por ciento.

En España el setenta y ocho por ciento de los adolescentes han bebido antes de los dieciocho años de edad y al menos un treinta por ciento de chicos entre catorce y dieciocho años se ha emborrachado en el último mes. Más de la mitad de los adolescentes españoles ha estado de “botellón” en el último año, siendo de destacar que el consumo de las chicas es mucho más arriesgado por consumir mayor cantidad de alcohol y asistir con mayor frecuencia a estos botellones. La muerte hace pocos meses de una niña de doce años por coma etílico refleja la dificultad que existe para atajar el serio problema del consumo de alcohol en los adolescentes.

Tras esta introducción sobre el concepto y la naturaleza de las drogas, vamos a centrar el resto de este escrito en el consumo de drogas por parte de los jóvenes, intentaremos averiguar los motivos que les inducen a su consumo, la mejor forma de prevenir su uso, el diagnóstico precoz y la forma en que los padres pueden abordar este serio problema.

Motivos de consumo de drogas por la juventud.-

El consumo de drogas por parte de los jóvenes es un fenómeno multifactorial de naturaleza compleja, cuyo origen puede deberse a motivos variados: La curiosidad, la aceptación por parte del grupo, la búsqueda de independencia o la rebeldía contra el orden establecido, el deseo de aventuras de riesgo, la búsqueda de nuevas sensaciones, la diversión, olvidar problemas que no saben resolver, o simplemente sentirse bien durante un cierto tiempo.

Inicio en el consumo de drogas.-

La curiosidad es la causa más frecuente para iniciarse en el consumo de drogas, buscando la diversión rodeado del grupo de amigos. Aunque pocas veces este consumo acabará en una dependencia de las drogas, puede ocurrir que el joven que inicialmente experimenta por diversión, encuentra como efecto secundario la sensación de evadirse de los problemas reales. Aquí ya si que aparece un factor que puede llevar a la adicción. Cuando el joven ve que mediante la droga consigue olvidar, aunque sea momentáneamente, los problemas y las dificultades, corre el riesgo de recurrir a su uso, cada vez con mayor frecuencia, y así casi sin darse cuenta acaba generando una adicción. Ahora la droga ya no es algo opcional, pues la necesita cada vez más, se convierte en algo imprescindible en su existencia, y esto conlleva el deterioro de sus relaciones en todos los ámbitos: familiar, escolar, laboral y social.

Los fines de semana son los momentos idóneos para reunirse con los amigos y consumir drogas, por ser una práctica que goza de amplia aceptación social en su grupo de edad.

Jovenes y botellon

Cómo prevenir el consumo de drogas por los jóvenes.-

La mejor forma de prevenir el consumo de drogas es buscar una buena relación entre padre e hijo, una realación intermedia entre el exceso de autoridad y la permisividad absoluta. El padre debe mostrase con el hijo siempre firme,  pero debe ser así mismo razonable. El padre como modelo de autoridad debe establecer normas de conducta claras y constantes. No vale que algo se permita hoy, pero se castige mañana. El hijo, independientemente de su conducta, debe sentirse querido, aunque a veces haya que aplicar un castigo. Debe entender que el castigo es fruto de su mala conducta y no de la pérdida del amor paterno. El hijo debe sentirse libre y responsable, capaz de manejar su autonomía, siempre de acuerdo a su edad.

Es evidente que las relaciones dentro del ambiente familiar tienen una importancia vital. El hijo no puede ver posturas o choques enfrentados entre los padres a la hora de tratar estos temas. Debe ver una postura común de ambos progenitores y debe existir un ambiente de diálogo que propicie la comunicación entre padres e hijos.

Todo esto reforzará la confianza de los hijos y lo que es más importante, si alguna vez está en algún apuro, sabrá que puede acercarse a sus padres, sabiendo que puede encontar en ellos apoyo. Es importante fomentar la independencia del niño, pues esto aumenta su responsabilidad, siempre bajo la atenta supervisión de los padres. Se le debe animar cuando toma decisiones acertadas y no machacarle o tratarle de inútil cuando se equivoque. Se trata en definitiva de conjugar adecuadamente la autonomía con la responsabilidad.

La actitud de los padres no puede ser hipócrita, pues cualquier impostura por parte de los padres está abocada al fracaso. Las normas de conducta contrarias al consumo de drogas deben estar claras tanto para los padres como para los hijos. El muchacho aprenderá de lo que vea tanto o más como de lo que escuche. De nada vale que un padre prohiba a su hijo ir de botellón, si luego él se pone ciego de cubatas con los amigos. La madre no puede decir a su hija lo malo que es el tabaco, mientras fuma sin ningún pudor por toda la casa.

Ayudadle a aprender de sus propias experiencias, y no de las vuestras, salvo que os lo pida expresamente. Orientad a vuestro hijo sobre el empleo de su tiempo libre:

– Dándole a conocer las diferentes actividades que existen en su entorno más próximo.
– Apoyando la realización de actividades que generen aficiones para llenar su tiempo de ocio: deportes, actividades en contacto con la naturaleza…
– Compartiendo actividades con él.
– Implicándole en tareas sociales, siendo miembro de alguna asociación.
– Relacionaros con los amigos de vuestro hijo para conocer sus gustos, aficiones y actividades que realizan. Hablad con vuestro hijo sobre las drogas y su consumo, dejando clara vuestra postura al respecto y resaltando los aspectos positivos de no caer en el consumo de drogas. Procurad dadle una información completa y no sesgada, pues una información aislada o incompleta sobre las drogas no previene su consumo, sino que puede tener el efecto contrario despertando su curiosidad e incitándole a probarlas. Después de la familia, la escuela es el mejor lugar para formar a los muchachos y ayudar en la prevención del consumo de drogas.

Prevención del consumo de drogas

En un próximo capítulo veremos cómo los padres pueden detectar el consumo de drogas por parte de sus hijos y que actitud tomar una vez que conocen que sus hijos consumen drogas.

Autor: Gerardo Castaño Recuero – Nuestro Psicólogo en Madrid

Bibliografía:

Los padres ante el consumo de drogas de los hijos – Gerardo Castaño Recuero 

Revisado y ampliado el 10/05/2017

Plan Nacional sobre Drogas – Datos y Estadísticas.

Revisado el 10/05/2017

– Tendencias de los estudiantes de la secundaria  – National Institute on Drug Abuse.

Revisado el 10/05/2017

Información sobre Gerardo Castaño Recuero

Gerardo Castaño Recuero trabaja como psicólogo y psicoterapeuta en "Nuestro Psicólogo en Madrid". Ha estudiado Psicología en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y también ha cursado dos Máster, uno sobre Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica y otro sobre TFE: Terapia Focalizada en las Emociones.